Me da vergüenza o me pongo muy nervioso al hablar en público, ¿este curso es para mí?
Sí. De hecho, es uno de los motivos más habituales por los que muchas personas empiezan el curso.
La seguridad al comunicar se entrena. Con la práctica, la timidez puede reducirse mucho y podemos ganar seguridad y soltura, sin necesidad de dejar de ser quienes somos. No buscamos cambiar tu personalidad, sino ampliar tus registros comunicativos para que puedas elegir cómo comunicar según cada situación.
Con los nervios trabajamos algo fundamental: muchas veces aparecen porque ponemos demasiado el foco en nosotros mismos —qué pensarán de mí, si me equivocaré, cómo lo estaré haciendo—. Entrenamos para sacar el foco de ti y ponerlo en el otro y en lo que quieres comunicar.
El objetivo no es no sentir nunca nervios, sino aprender a gestionarlos para que no decidan por ti cómo comunicas.
Sí. De hecho, es uno de los motivos más habituales por los que muchas personas empiezan el curso.
La seguridad al comunicar se entrena. Con la práctica, la timidez puede reducirse mucho y podemos ganar seguridad y soltura, sin necesidad de dejar de ser quienes somos. No buscamos cambiar tu personalidad, sino ampliar tus registros comunicativos para que puedas elegir cómo comunicar según cada situación.
Con los nervios trabajamos algo fundamental: muchas veces aparecen porque ponemos demasiado el foco en nosotros mismos —qué pensarán de mí, si me equivocaré, cómo lo estaré haciendo—. Entrenamos para sacar el foco de ti y ponerlo en el otro y en lo que quieres comunicar.
El objetivo no es no sentir nunca nervios, sino aprender a gestionarlos para que no decidan por ti cómo comunicas.
¿Es un curso de oratoria o de habilidades comunicativas?
Trabajamos la oratoria, pero nuestro enfoque es más amplio: entrenamos habilidades comunicativas.
La oratoria se centra principalmente en hablar ante una audiencia para transmitir, persuadir, conmover o inspirar. Las habilidades comunicativas abarcan además todo lo que ocurre cuando nos relacionamos con los demás: escuchar, conversar, preguntar, responder, adaptarnos al interlocutor o reaccionar ante situaciones imprevistas.
Por eso no entrenamos únicamente para hacer una buena presentación. Trabajamos para comunicar mejor en público, en una reunión, en una conversación, en una entrevista o en cualquier situación en la que necesitemos conectar con otra persona.
¿Me servirá también para mi vida personal o está enfocado al ámbito profesional?
Para las dos. Comunicar mejor nos sirve tanto en el ámbito profesional como en nuestra vida personal.
En nuestros grupos encontramos personas de profesiones, sectores y responsabilidades muy diferentes. No importa tanto a qué te dediques como qué necesitas mejorar: ganar seguridad, expresarte con mayor claridad, desenvolverte en reuniones o entrevistas, hablar ante un grupo, escuchar mejor o conectar con los demás.
Y esas mismas herramientas también repercuten en nuestra vida personal, porque nos ayudan a expresarnos, escuchar y relacionarnos con mayor seguridad y naturalidad.
Cambian las situaciones y los interlocutores, pero la persona que comunica sigue siendo la misma.
¿Qué se trabaja en los cursos de Habilidades Comunicativas?
Trabajamos la comunicación de forma global, partiendo de tres grandes pilares: cuerpo, voz y emoción. A partir de ahí entrenamos aspectos como la seguridad, la escucha, la expresión corporal, la voz, la estructura del mensaje, la improvisación, la persuasión o la capacidad de adaptarnos a diferentes situaciones.
Pero no se trata solo de aprender herramientas. Buscamos ampliar nuestros registros comunicativos para poder elegir cómo comunicar según lo que queremos conseguir y con quién estamos hablando.
Y hay algo fundamental: muchas veces venimos pensando que comunicar mejor significa aprender a hablar mejor, y descubrimos que también significa aprender a escuchar y poner el foco en el otro. Porque para nosotros, la comunicación no es lo que uno dice, sino lo que el otro entiende.
¿Las clases son prácticas o teóricas?
Son principalmente prácticas, pero detrás de cada ejercicio hay un método y un objetivo. Para nosotros, la comunicación no se aprende solo entendiendo conceptos: se entrena.
Introducimos la teoría necesaria de forma breve y la llevamos enseguida a la práctica mediante activaciones, ejercicios, dinámicas y situaciones reales o simuladas. Practicamos, observamos qué ocurre, recibimos feedback y volvemos a probar incorporando nuevas herramientas.
Todo el entrenamiento sigue el Método Sala Ars y se acompaña de fichas y materiales que recogen los conceptos y herramientas trabajados, para que puedas consultarlos y seguir incorporándolos fuera del aula.
Entendemos la clase como un gimnasio de comunicación: hay método y contenidos detrás, pero sobre todo venimos a entrenarlos.
¿Voy a tener que hablar delante de los demás desde el primer día?
Sí. Desde el primer día empezamos a practicar y a exponernos delante de los demás. A veces será individualmente, otras en pareja o en grupo, pero la comunicación se aprende comunicando.
Hay una premisa importante en nuestro método: para mejorar hay que arriesgarse. Probar, equivocarse, volver a intentarlo y salir de nuestra zona de confort forma parte del entrenamiento. Eso sí, lo hacemos de manera progresiva y respetando siempre a cada persona.
Por eso cuidamos mucho el ambiente del grupo. Antes de entrar en clase, simbólicamente dejamos los juicios en el colgador: venimos a experimentar, observar y aprender, no a juzgar a los demás.
Y ocurre algo muy bonito: cuando dejamos de preocuparnos por cómo nos están mirando, empezamos realmente a comunicar.
¿Cómo son los grupos: cuántas personas hay, qué edades tienen y en qué idioma se hacen las clases?
Los grupos son de máximo 15 personas y reúnen perfiles diversos, tanto por edad como por profesión y experiencia. En los cursos para adultos encontramos habitualmente alumnos de entre 25 y 55 años, aunque las edades pueden ser diversas.
Además, contamos con un grupo específico para jóvenes de 16 a 21 años, donde trabajamos las mismas bases de las habilidades comunicativas con un enfoque adecuado a esta etapa.
Todos comparten algo importante: las ganas de mejorar su manera de comunicar. La diversidad de perfiles enriquece mucho el aprendizaje: observamos otras formas de comunicar, aprendemos también de los demás y, a medida que avanza el curso, se genera una cohesión y una complicidad muy especiales dentro del grupo.
Las clases se imparten en castellano, aunque si alguien se expresa puntualmente en catalán en alguna intervención o ejercicio, no hay ningún problema. Buscamos que cada persona pueda comunicarse con naturalidad.
¿Cómo sé si me corresponde empezar por Nivel 1 o Nivel 2?
El Nivel 1 es el punto de partida del Método Sala Ars y está pensado para construir y reforzar las bases de nuestra comunicación. Puedes empezar desde cero, pero también es adecuado si ya tienes cierta experiencia hablando en público y quieres ganar seguridad, revisar tus recursos y ampliar tu manera de comunicar.
El Nivel 2 está pensado para personas que ya tienen esas bases más asentadas y quieren avanzar hacia situaciones de mayor exigencia: comunicar con un objetivo claro, estructurar mejor el mensaje, gestionar la presión y la audiencia, responder ante situaciones imprevistas y ganar flexibilidad al comunicar.
Si tienes dudas, te orientamos personalmente para valorar qué nivel encaja mejor con tu punto de partida.
¿Qué ocurre si un día no puedo asistir a clase?
En el curso trimestral ofrecemos flexibilidad horaria. Al disponer de varios grupos que realizan el mismo recorrido, si un día no puedes asistir con tu grupo habitual, puedes recuperar la sesión asistiendo a otro grupo durante esa misma semana.
Y si tampoco puedes asistir esa semana, buscaremos otra fecha disponible en la que vuelva a realizarse esa sesión, para que puedas recuperarla más adelante.
Sabemos que durante 12 semanas pueden surgir compromisos laborales, viajes o imprevistos. Por eso intentamos que puedas mantener la continuidad del entrenamiento y recuperar las sesiones que no hayas podido realizar.
¿Puedo probar antes de apuntarme a un curso?
Sí. Organizamos talleres gratuitos de Habilidades Comunicativas para que puedas conocer nuestra forma de trabajar antes de decidir si quieres hacer un curso.
Nos gusta entenderlo como una especie de «sesión cero»: no es una charla informativa, sino una experiencia práctica que reúne algunos de los ejercicios y herramientas que después encontrarás a lo largo del curso.
Trabajaremos comunicación, cuerpo, voz, emoción e improvisación para que puedas experimentar en primera persona cómo entrenamos. Al finalizar también te explicamos los diferentes cursos y resolvemos tus dudas para valorar cuál puede encajarte mejor.
Si quieres venir al próximo taller gratuito, puedes reservar tu plaza desde nuestra web.
¿Por qué entrenamos habilidades comunicativas en un teatro si no quiero ser actor?
Porque no venimos a aprender a ser actores. Utilizamos herramientas de la interpretación para ampliar nuestros registros comunicativos.
Interpretación y comunicación comparten elementos fundamentales: cuerpo, voz y emoción. Pero también comparten algo más profundo. Cuando un actor recibe un personaje no se pregunta únicamente qué tiene que decir: necesita entender quién es, dónde está, qué quiere conseguir y qué intenciones utilizará para lograrlo.
Al comunicar ocurre algo parecido. Muchas veces nos preocupamos tanto por qué vamos a decir que olvidamos preguntarnos para qué lo vamos a decir. Para nosotros, comunicar siempre necesita un objetivo: si no sabemos qué queremos conseguir, no tenemos rumbo ni brújula.
La interpretación nos aporta además algo muy valioso: nos da permiso para jugar y probar. Podemos exagerar, improvisar, explorar otros personajes y maneras de expresarnos, equivocarnos y volver a intentarlo. Ese juego nos ayuda a desarrollar recursos fundamentales para comunicar, como la imaginación, la creatividad, la escucha, la empatía y la seguridad.
El teatro es, por tanto, una de nuestras herramientas de entrenamiento, que combinamos con ejercicios y situaciones propias de la comunicación personal y profesional.
No hacemos teatro para aprender a comunicar: aprovechamos todo lo que la interpretación puede enseñarnos para comunicarnos con más recursos, libertad y elección en la vida real.
